Organiza:
Facultad de Enfermería, Fisioterapia y Podología de la Universidad de Sevilla.

Colabora:
Departamento de Historia II y Geografía de la Universidad de Huelva

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PANEL 3. 1844/1915.
Los cimientos de una enseñanza profesional

 


 

 

En este período se producen acontecimientos fundamentales para la Enfermería española y sevillana. El proceso de exclaustración de los religiosos, con el cierre de monasterios y conventos en toda España, afecta de lleno a la prestación de cuidados enfermeros en los hospitales. En Sevilla, el Hospital de las Cinco Llagas se convierte en Hospital Central en 1844 y acoge a los enfermos de otros hospitales sevillanos sin recursos y en plena decadencia. En 1857 se promulga la Ley de Instrucción Pública, por la que se aprueban los títulos de Practicante y Matrona, con sus correspondientes planes de estudio, y en 1915, a petición de la congregación de las Siervas de María, se aprueba el título de Enfermera. Entretanto, se fundaban en toda España colegios de Enfermería y de Matronas y se publicaban revistas especializadas. La Enfermería entraba en una fase de transformación motivada por el desarrollo de nuevas técnicas, el avance científico y las reivindicaciones profesionales, llevadas a cabo por los movimientos asociacionistas de practicantes y matronas. El Estado pasaba a dirigir la asistencia sanitaria en España.

 

P3.1. Hospital de las Cinco Llagas a finales del siglo XIX.

 

 

En 1837 cesaron en el Hospital de las Cinco Llagas los patronos monacales y su cometido fue asumido por la Junta de Beneficencia. En 1841 se hicieron cargo del cuidado de los enfermos las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul. En 1844 adquiere su fisonomía como Hospital Central, recogiendo enfermos de otros hospitales sevillanos, como el del Amor de Dios, del Espíritu Santo, San Hermenegildo y San Cosme y San Damián (Biblioteca del Parlamento de Andalucía)

 

 

P3.2.  En la Gaceta de Madrid, órgano oficial de publicación del Estado, se aprueban los títulos de Practicante y Matrona y sus Planes de Estudio (Biblioteca Universitaria de Sevilla)

 

 

 

La Biblioteca Universitaria de Sevilla conserva la Gaceta de Madrid.

 

 

 

 

P.3.3. Libro 1.  Registro de Títulos de Practicantes y Matronas de la Universidad de Sevilla, años 1864-1867. (Archivo Histórico Universitario. Universidad de Sevilla)

 

 

 

 

 

 

 

 

Relación de prácticantes:

“- González y Liberto, Ramón, Marchena, Sevilla, 28, Practicante

- Gómez Prados, Vicente, Encinasola, Huelva, 28, Practicante

- García y Cortés, Manuel, Saltera, Sevilla, 40, Practicante

- Gabaldón y Fuentes, Juan, Tarifa, Cádiz, 28, Practicante

- Gracia y Rodríguez, Antonio, Tarifa, Cádiz, 23, Practicante

- González y García, Juan, Lucena, Córdoba, 20, Practicante

- Gómez y Bernal, Jacinto, Arcos de la Frontera, Cádiz, 30, Practicante

- Gil y García, Miguel, Tolox, Málaga, 21, Practicante

- García del Valle, Encarnación, Osuna, Sevilla, 30, Practicante”

 

P.3.4. Libro 1.  Registro de Títulos de Practicantes y Matronas de la Universidad de Sevilla, años 1864-1867. (Archivo Histórico Universitario. Universidad de Sevilla)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

P3.5.  Rosalía Robles Cerdán, matrona, fundadora del Colegio de Matronas de Sevilla, toma el relevo de la sociedad “La Muger y la Higiene”, fundada en Sevilla en 1906

 

 

Rosalía Robles Cerdán y sus compañeras matronas buscaron la dignificación de la profesión y su reconocimiento social, en una época, primeras décadas del siglo XX, en la que las profesiones sanitarias con prestigio eran ejercidas por hombres (Medicina, Cirugía, Practicante). Su interés giró en la formación de las matronas como agente de cambio en el colectivo (Híades. Revista de Historia de la Enfermería)